Castración en perros. Ventajas e inconvenientes.


  

Se ha escrito mucho sobre la castración de machos y hembras. El tema lo podemos tratar bajo supuestos morales de no criar habiendo tanto perro abandonado por adoptar. Sin rehuir este debate, hoy vamos a ver las consecuencias en salud y comportamiento que la castración tiene.

Con la castración vamos a eliminar testosterona en los machos y estrógenos en las hembras. Pero también las conductas relacionadas con los patrones reproductivos. En cualquier caso la decisión pasa por analizar los beneficios y riesgos que la operación tiene. Todo esto tiene que ser visto por propietario y veterinario. Evidentemente en mi opinión, como no puede ser de otra manera, siempre se debe consultar con el adiestrador.

 

Castración y comportamiento.

En los machos se va a producir una disminución importante de la conducta de monta, los marcajes con orina, algunas formas de agresividad,  posibles escapes en busca de hembras con los correspondientes riesgos. También tenemos que ver que evitamos la constante frustración de no permitir desarrollar una conducta instintiva.

Se ha demostrado que hay un descenso de la agresividad macho-macho e incluso en las agresiones a humanos.

No obstante, no es la solución a toda la agresividad, porque esta también se basa en comportamientos aprendidos o en motivos ambientales, por lo que tampoco creemos falsas esperanzas. La castración no es la solución definitiva y en este supuesto se debe tratar el tema a tres bandas : propietario-veterinario-adiestrador.

Hay que hacer mención que en hembras agresivas al disminuir los estrógenos con la castración este problema se puede acentuar. Por tanto mejor no castrarlas.

Por último decir que no tiene ninguna influencia sobre los procesos de aprendizaje en los adiestramientos ni en la capacidad de los perros de trabajo.

 

Castración y salud.

Lo primero que hemos de decir es que la castración (extirpación de ovarios y útero o testículos) es una operación rutinaria y sencilla con poca posibilidad de problemas.

En las hembras la castración disminuye de forma muy elevada la incidencia de tumores en las cadenas mamarias, los embarazos psicológicos y todos los riesgos asociados a embarazos y partos.

Sin embargo a largo plazo puede producir algo de incontinencia urinaria y al disminuir algunos procesos metabólicos, tendencia a coger peso. Esto último, que es uno de los síntomas más frecuentes, tiene fácil solución: aumento del ejercicio y control de la alimentación.

En los machos eliminamos la posibilidad de tumores testiculares, de agrandamiento de la próstata (aunque esto último no es demasiado grave).

Hay que tener en cuenta que en edades muy tempranas, puede ocasionar problemas de consolidación de los huesos que está muy ligada a las hormonas sexuales.

Actualmente se están desarrollando tratamientos que optan por una castración parcial: ligadura de trompas en el caso de las hembras y vasectomias para los machos. Son intervenciones menos agresivas que las castraciones totales.

 

Conclusión.

No hay verdades absolutas al establecer la relación entre castración y bienestar animal. Y tampoco conviene reducirlo todo a comodidad de los propietarios.

Estudiar detenidamente las características de nuestra mascota y una charla con el veterinario y el adiestrador, donde nos expliquen riesgos y beneficios para nuestro caso concreto, nos ayudaran a tomar la decisión correcta sin interferencia de subjetividades.

¿Qué opináis? ¿Cuál es vuestra experiencia?

 

Un saludo,

 

 

 

 

©Aula de perros.